
Definición de biotecnología:
La biotecnología es una actividad basada en conocimientos multidisciplinarios, que utilizan agentes biológicos para hacer productos útiles o resolver problemas. Esta definición es lo suficientemente amplia como para englobar actividades tan variadas como las de ingenieros, químicos, agrónomos, veterinarios, microbiólogos, biólogos, médicos, abogados, empresarios y economistas.
Pero, ¿cuál es su historia?
Si bien la biotecnología connota algo reciente, desde la antigüedad los seres humanos desarrollaban un tipo de biotecnología empírica, es decir, desconociendo la existencia de los microorganismos o de las leyes que gobernaban ciertos procesos. Por ejemplo: la combinación de plantas con determinados compuestos para el uso medicinal, la crianza selectiva, el cultivo de vegetales, la domesticación de animales y la transformación de alimentos.
A comienzos del siglo XIX, en el contexto del desarrollo de las grandes ciudades, se volvió necesario adquirir nuevos conocimientos sobre los fenómenos naturales.
Entre 1863 y 1886, el químico francés Louis Pasteur desarrolló la técnica que lleva su nombre (pasteurización) calentando los alimentos para preservarlos, con lo que se destruye a los microbios dañinos, manteniéndolos aislados del exterior. Esta técnica ayudó a mejorar la calidad de vida de las personas ya que permitió conservar muchos alimentos sin cambiar su sabor, con esto se pudo por ejemplo transportar leche sin que se echara a perder o evitar que el vino se convirtiera en vinagre.
En 1914, karl Ereky acuña la primera definición de biotecnología como “la ciencia de los métodos que permiten la obtención de productos a partir de materia prima, mediante la intervención de organismos vivos”. De acuerdo a este ingeniero agrónomo húngaro, la era de la bioquímica desplazaría a la edad de piedra y del hierro.
A partir del Siglo XX, acontece un desarrollo extraordinario entre la ciencia y la tecnología. De la confluencia de ambas, resultan logros productivos donde los seres vivos son la base de aplicaciones diversas: vegetales, alimentos, tratamientos de residuos, producción de antibióticos y nuevas medicinas.
Antes del descubrimiento de la estructura del ADN, en 1941, el microbiólogo danés A. Jost, acuñó el término “ingeniería genética” para designar la idea que, escribiendo directamente la información en las células se podían modificar sus funciones. Luego, entre 1945 y 1950, se logró hacer crecer cultivos de células animales aisladas en el laboratorio, lo que permitiría su estudio y aprovechamiento industrial.
En 1953 se dan a conocer las investigaciones de Rosalyn Franklin, Watson y Crick de modelo de doble hélice para representar a la molécula de ADN; Este fue un hito fundamental en la historia de la genética molecular. En 1973 se da el paso de la biotecnología tradicional a la biotecnología moderna. En ese año, H. Boyer y S. Cohen realizan la transferencia de un gen de sapo a una bacteria. Este hecho es considerado como el inicio de la Era de la Biotecnología.
Desde los años ‘70 hasta la fecha, la biotecnología abarca áreas amplias de conocimiento que surgen de la ciencia básica, ciencia aplicada y de otras tecnologías. Por ejemplo: fermentaciones, robótica, informática). También han aumentado el número de compañías biotecnológicas.
Actualmente existen 4000 compañías concentradas fundamentalmente en Estados Unidos, Europa y Asia. Se puede decir que la biotecnología nació esencialmente en Estados Unidos y en 1990 se expandió hacia Europa. Posteriormente se fueron incorporando los países denominados “en desarrollo”.
Los productos y procesos biotecnológicos actualmente forman parte de nuestra vida cotidiana. Están presentes, por ejemplo: en los combustibles, detergentes, plantas transgénicas, edulcorantes o en antibióticos para diversas enfermedades.
Entre las ventajas se suele citar:
-Rendimiento superior: Mediante los Organismos Genéticamente Modificados el rendimiento de los cultivos aumenta, dando más alimento por menos recursos, disminuyendo las cosechas perdidas por enfermedad o plagas así como por factores ambientales.
-Reducción de pesticidas. Cada vez que un Organismo Genéticamente Modificado es transformado para resistir una determinada plaga se está contribuyendo a reducir el uso de los plaguicidas asociados a la misma que suelen ser causantes de grandes daños ambientales y a la salud.
-Mejora en la nutrición. Se puede llegar a introducir vitaminas y proteínas adicionales en alimentos así como reducir los alergenos y toxinas naturales. También se puede intentar cultivar en condiciones extremas lo que auxiliaría a los países que tienen menos disposición de alimentos.
Y entre las desventajas:
-Polinización cruzada: por medio de la cual el polen de los cultivos genéticamente modificados se difunde a cultivos no genéticamente modificados en campos cercanos, por lo que pueden dispersarse ciertas características como resistencia a los herbicidas de plantas modificadas a aquellas que no lo son. Esto que podría dar lugar, por ejemplo, al desarrollo de maleza más agresiva o de parientes silvestres con mayor resistencia a las enfermedades o a los estreses abióticos, trastornando el equilibrio del ecosistema.
-Se puede perder biodiversidad, por ejemplo, como consecuencia del desplazamiento de cultivos tradicionales por un pequeño número de cultivos modificados genéticamente.






